miércoles, octubre 27, 2004

Aprender a escuchar

Michael Ende
Cuando uno se consigue estas perlas en libros infantiles, caben dos actitudes adultas. La primera: que el autor escribe libros infantiles porque así es como puede decir las cosas que en realidad valen la pena; o bien, que el autor sabe que los adultos también leen los libros infantiles.

El siguiente es un extracto de Momo, del alemán Michael Ende:

«Lo que la pequeña Momo sabía hacer como nadie era escuchar. Eso no es nada especial. Diríamos que cualquiera sabe escuchar. Pero eso es un error. Muy pocas personas saben escuchar de verdad. Y la forma en que sabía escuchar Momo era única. Lo hacía de tal manera que a la gente tonta se le ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. Y eso solo porque escuchaba con toda atención y simpatía. Sabía escuchar de tal manera que la gente perpleja e indecisa sabía muy bien, de repente, qué era lo que quería. Los tímidos se sentían de súbito muy libres y valerosos. Los desgraciados y agobiados se volvían confiados y alegres, y si alguno creía que su vida estaba totalmente perdida, que era insignificante y que él mismo no era más que uno entre millones, y que no importaba nada a nadie, y que se le podía sustituir con la misma facilidad que se cambia una maceta rota, pues si iba y le contaba todo eso a la pequeña Momo, le quedaba claro, de modo misterioso mientras hablaba, que tal como era solo había uno entre los hombres, y que, por eso mismo, a su manera era importante para el mundo».
Cualquiera sabe hablar; pero no todos somos oradores
Una cosa es escribir; y otra, saber redactar
Ahora bien, existen modos de aprender a hablar en público: la elocuencia, la retórica, tienen su ciencia. Por otro lado, para aprender a redactar: escribir a diario; leer a los maestros (qué hicieron, qué hacen); buscar quien nos corrija... Pero ¿cómo carrizo se aprende a escuchar? -Porque oigo a las personas... y los tontos siguen tontos, los indecisos me desesperan, los tímidos no dan muestra de valor, y creo que no le he hecho ver a nadie lo importante que es él para el mundo.