domingo, febrero 13, 2005

Tres meses sin escribir

Tres meses sin escribir. Doce semanas de buena literatura.
Me sumergí en los libros. Aguas mansas (literatura universal). Río turbulento (algo latinoamericano). Y en la profundidad del océano (Ensayos).

Aguas mansas
«Guerra y Paz» (Leo Tolstoi): basta este libro para fundamentar que la lectura hace mejor al hombre.
«Lo que el viento de llevó» (Margaret Mitchell): Hace años le comenté a una amiga que "La Dama de Blanco" de Wilkie Collins era la mejor novela que había leído. Ella me contestó que "Lo que el viento se llevó". Ni ella había leído a Collins, ni yo a Mitchell. Cinco años después... cuando me tropezaba con Scarlett pensaba en María Virginia.
«Peter Pan» (James Barrie): Fui al libro después de ver "Finding Neverland". (También fui al diccionario después de oír la palabra vaguada en Globovisión). Disfruté más con "Peter Pan" que con el diccionario. Nota bene: Me gustaría leer la obra de teatro original. Si alguien sabe darme alguna pista sobre su paradero... me contentaré.
«Farenheit 451» (Ray Bradbury): Ay, Bradbury, te he dado varias oportunidades... y no logras entusiasmarme. Me quedo con tu ensayo sobre el arte de escribir: "El zen y el arte de escribir" ¡Una joya!

Río turbulento
«Pedro Páramo» (Juan Rulfo): Mágico, trangresor... un trallazo a quienes queremos racionalizar todo.
«María» (Jorge Isaac): -"¿Profesor, puede leer "María" para que nos dé su opinión sobre si lo dejamos como lectura obligatoria de la asignatura "Literatura Iberoamericana"?" Y lo leí.
«Quincas Borba» (Joaquin Machado de Assis): Literatura brasileña. El problema surge cuando has leído "Mi planta de naranja-lima"(José Mauro de Vasconcelos) y crees (¿prejuicio? ¿expectativa?) que cualquier otro libro brasileño te va a conquistar de la misma manera.

Profundidad del océano
«Roma, dulce hogar» (Scott y Kimberly Hahn): La conversión desde el protestantismo de una pareja de profesores universitarios. ¡Cuánta lealtad a los principios! Un catálogo de lo que supone ser sincero con uno mismo. Mientras leía la historia de Scoott Hahn y su esposa, tuve que repetirme varias veces que aquello era un testimonio no una historia de ficción.
«Monólogos y algo más...» (Alicia Álamo Bartolomé): Mi primer paso hacia la reconciliación con el teatro venezolano actual. Piezas teatrales que no se pueden leer de pie.
«Conocimiento por connaturalidad» (José Miguel Pero Sanz): Estoy en eso. Imposible comentar este libro con una frase corta...

Charco
«El Inca» (Alberto Vázquez-Figueroa): Hace años leí "Tuareg", del mismo autor. Y me gustó. Más que eso: me atrapó. Impulsado por aquel (buen) recuerdo, me animé con "Ícaro", que cuenta la aventura del descubrimiento del Salto Ángel. Como sucede a algunos pitchers: "sin decisión". Hoy tengo la certeza que el único libro que me hizo perder tiempo (en mis tres meses de vacaciones) fue éste sobre el imperio Inca.

martes, noviembre 16, 2004

Leer-Pensar-Hablar

Nunca capté la intención del General. Fue hace varios años, en una hacienda en Mérida. Conversábamos en la noche, después de haber disfrutado, durante el día, de los paisajes y lugares típico de esa ciudad andina. No recuerdo a cuento de qué el General comentó: “¿Sabes, Gabriel? Uno se da cuenta enseguida si está conversando con una persona inteligente o no, sólo por el modo de hablar o de expresarse”. No fueron sus palabras exactas, pero mi desconcierto fue grande ante la sospecha de culpabilidad que me cayó encima. Algo así experimento ahora al escribir sobre la importancia de leer, pensar, y hablar.
Es casi un lugar común resaltar la necesidad de leer, de leer mucho, de leer los clásicos (y los modernos), de leer siempre... de ser lector. El arte de aprender a pensar es algo más delicado: ¿quién reconoce fácilmente que no sabe pensar? Algunas veces leemos mucho porque leer es mucho más fácil que pensar. No nos engañemos, pensar no es leer textos cultos. De los profesores que me han enseñado a pensar recuerdo claramente dos consejos. (1) Pensar requiere tiempo. (2) El peor enemigo es “querer encontrar la respuesta”. Con el tiempo (iba a decir que “después de haberlo pensado”, pero no me atrevo) se me ha hecho evidente otra idea: que pensar es una actividad exclusiva, en el sentido de que no admite simultaneidad. ¡Qué duro! Mientras leo, no estoy pensando: me asombro (y contemplo) la genialidad del autor, que no es poco. Cuando redacto, no estoy pensando. Sencillamente porque estoy “queriendo encontrar la respuesta”, la palabra acertada, la sintaxis correcta. ¿Y cuando corrijo lo escrito? Menos aún, porque el afán de “encontrar repuestas” me pone en una situación de “adelantarme al resultado”.
Hablar también es asunto delicado. Sobre todo cuando no se trata de chismorreo, de comentar las trivialidades del día; sino de expresar una idea que se me ha hecho evidente. Fue lo que escribió Octavio Paz, que me aguijoneó y me recordó (¡a gritos!) que aún no se me ha hecho evidente la verdadera importancia del lenguaje:

“No sabemos en dónde empieza el mal, si en las palabras o en las cosas, pero cuando las palabras se corrompen y los significados se vuelven inciertos, el sentido de nuestros actos y de nuestras obras también es inseguro”.


Confieso que la cita me supera. Empiezo a entender qué me estaba insinuando mi amigo, el General.

martes, noviembre 09, 2004

Cuestión de perspectiva

Cada quien tiene sus gustos, aficiones e intereses. Uno de los míos es corregir la redacción de todo tipo de escrito. Cartas, currículos, ensayos. Sin importar la importancia del escrito en cuestión, entre familiares y amigos, generalmente me piden que los corrija. Supongo que así como en cada familia hay un médico, un “experto en carros”, o un especialista en compras para preparar comida japonesa..., yo debo ser el experto “en acentos y esas cosas” (la preocupación por el arte de escribir en mi familia, como se ve, no es muy profunda).
Uno de mis hermanos –fiel a la costumbre familiar– me paso su informe de pasantía. Tardé un par de días en revisarlo todo. De acuerdo... un par de noches. Cuando se lo devolví me dijo: “Te fijaste que casi no tengo errores en los acentos”. Me quedé petrificado. Con independencia de si tenía razón o no, lo que más me llamó la atención fue la absoluta seguridad con que lo dijo. Me exasperé: “Pero...¿qué dices? Si te corregí como 3 ó 4 acentos en cada página.
–Bueno... ¡¿sabes cuántos acentos tiene una página?!
Me reí de buena gana. Nunca había pensado en la ortografía desde una perspectiva tan original.

sábado, noviembre 06, 2004

Veronica Guerin

VERONICA GUERIN (2003) [Ficha técnica]
Director
: Joel Schumacher
Protagonistas: Cate Blanchett, Gerard McSorley, Ciaran Hinds

[Sinopsis] Basada en una historia real. Una periodista irlandesa del The Sunday Independent investiga sobre el mundo de las drogas en la ciudad de Dublin en 1996. Ese mismo año fue asesinada a balazos por unos mercenarios contratados por el traficante de drogas a quien investigaba.

[Más datos] Veronica Guerin recibió el International Press Freedom Award; fue la primera vez que este galardón se concedía a una mujer.

[Temas de cineforo]:
Una mujer en un mundo masculino (By the way, el mundo masculino no sería el periodismo, sino la polícia de drogas, los "expertos" en legislación sobre drogas... en Dublín a mediados de los 90)
Una madre que está descuidando a su familia por causa de su trabajo. (En la película se aprecia claramente que los primeros afectados por las amenazas son los miembros de su familia)
La borrosa línea entre la valentía y la temeridad. (Resulta interesante, en primer término, discutir si esa línea es borrosa, delgada o inestable)
La motivación en el mundo periodístico:
Zoom in: una periodista que se siente conmovida ante los estragos que la droga causa entre los jóvenes de su país, que no se conforma con la explicación oficial ni con la legislación que permite que Irlanda pueda ser un puerto franco para los narcotraficantes, y decide llegar al fondo de la verdad.
Zoom out: una periodista que busca siempre salirse de lo convencional, que concibe su profesión como un "estar en algo grande", y cuando descubre el escándalo que puede causar con una denuncia sobre las actividades de la droga en Dublin (corre el año 1996), no se amilana ante las amenazas, y por puro orgullo (?) continúa una investigación que le costará la vida.

viernes, noviembre 05, 2004

Dar de leer gratis

Me piden en la Facultad una lista de libros para abrirles horizontes a los alumnos. Más que una Guía de Lectura debida, la imagino como una lectura de vida: las que invitan a ser mejor persona. Hago la lista con muchísimo gusto. Sólo pongo una condición: "Que no se cobren". Que se den a los muchachos sin pedirle nada a cambio. Ni resúmenes ni controles de lectura. "El verbo leer no soporto el imperativo". Lo dijo Daniel Pennac hace años en su libro Como una novela, y yo ando por los pasillos de la universidad haciéndole propaganda.
Hay de todo (que la vida es muy compleja).


El lazarillo de Tormes, Anónimo (1554?)
Las confesiones, San Agustín (354-430)
La vida es sueño, Calderón de la Barca (1600-1681)
Viento del este y viento del oeste, Pearl Buck (1892-1973)
Los diez negritos, Agatha Christie
La Dama de Blanco, Wilkie Collins
La roja insignia del valor, Stephen Crane (1873-1900)


Robinson Crusoe, Daniel Defoe (1661-1731)
El Camino, Miguel Delibes
El idiota, Dostoyeski
El jugador, Dostoyeski
La historia interminable, Michael Ende
Momo, Michael Ende


Doña Bárbara, Rómulo Gallegos
Historia sencilla de la filosofía, Rafael Gambra
El viejo y el mar, Ernest Heminway
El enemigo del pueblo, Henri Ibsen (1859-1952)


Matar un ruiseñor, Harper Lee (1926- )
Cartas del diablo a su sobrino, C.S. Lewis (1898-1963)
La llamada de la selva, Jack London (1876-1916)
El libro de la selva, Rudyard Kipling
Los novios, Manzoni
Relato de un naúfrago, Gabriel García Márquez


Rebelión en la granja, George Orwel
Memorias de Mamá Blanca, Teresa de la Parra
Relatos de Edgar Allan Poe


Scaramouche, Rafael Sabatini
El Principito, Antoine de Saint-Exupéry
Quintín Durward, Walter Scott
El Mercader de Venecia, Shakespeare
Romeo y Julieta, Shakespeare
Quo vadis?, Sienkiewicz (1846-1916)
La perla, John Steinbeck
La flecha negra, R.L. Stevenson
Dr. Jekyll y Mr. Hide, R.L. Stevenson
La isla del tesoro, R.L. Stevenson
El cartero del rey, Tagore
El señor de los anillos, J.R.R. Tolkien


Mi planta de naranja-lima, José Mauro de Vasconcelos
La importancia de llamarse Ernesto, Oscar Wilde
Entender el mundo de hoy, Ricardo Yepes Stork
Momentos estelares de la humanidad, Stefan Zweig



miércoles, octubre 27, 2004

Aprender a escuchar

Michael Ende
Cuando uno se consigue estas perlas en libros infantiles, caben dos actitudes adultas. La primera: que el autor escribe libros infantiles porque así es como puede decir las cosas que en realidad valen la pena; o bien, que el autor sabe que los adultos también leen los libros infantiles.

El siguiente es un extracto de Momo, del alemán Michael Ende:

«Lo que la pequeña Momo sabía hacer como nadie era escuchar. Eso no es nada especial. Diríamos que cualquiera sabe escuchar. Pero eso es un error. Muy pocas personas saben escuchar de verdad. Y la forma en que sabía escuchar Momo era única. Lo hacía de tal manera que a la gente tonta se le ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. Y eso solo porque escuchaba con toda atención y simpatía. Sabía escuchar de tal manera que la gente perpleja e indecisa sabía muy bien, de repente, qué era lo que quería. Los tímidos se sentían de súbito muy libres y valerosos. Los desgraciados y agobiados se volvían confiados y alegres, y si alguno creía que su vida estaba totalmente perdida, que era insignificante y que él mismo no era más que uno entre millones, y que no importaba nada a nadie, y que se le podía sustituir con la misma facilidad que se cambia una maceta rota, pues si iba y le contaba todo eso a la pequeña Momo, le quedaba claro, de modo misterioso mientras hablaba, que tal como era solo había uno entre los hombres, y que, por eso mismo, a su manera era importante para el mundo».
Cualquiera sabe hablar; pero no todos somos oradores
Una cosa es escribir; y otra, saber redactar
Ahora bien, existen modos de aprender a hablar en público: la elocuencia, la retórica, tienen su ciencia. Por otro lado, para aprender a redactar: escribir a diario; leer a los maestros (qué hicieron, qué hacen); buscar quien nos corrija... Pero ¿cómo carrizo se aprende a escuchar? -Porque oigo a las personas... y los tontos siguen tontos, los indecisos me desesperan, los tímidos no dan muestra de valor, y creo que no le he hecho ver a nadie lo importante que es él para el mundo.


lunes, octubre 25, 2004

Weblogs en la Universidad Monteávila

Me invitaron a dar una conferencia (en realidad será una conversación-interactiva) sobre los webglos en la Universidad Monteávila. Planteo un posible esquema de la charla, que espero me ayuden a enriquecerlo.

1. ¿Qué son los weblogs?
Cada vez que digo que un blog es como un diario, tengo que matizar. Aparte que hay blogs de otros temas, los que son personales no son exactamente un diario. Si alguien se ha tropezado con una buena definición, agradecería el dato.
2. Tipos de weblogs
Aquí lo interesante son los ejemplos. Ejemplos mundiales y ejemplos venezolanos
-Weblogs personales sobre actualidad
-Weblogs personales de periodistas
-Weblogs institucionales
-Weblogs sobre medios y comunicación
-Weblogs de investigación y docencia de periodismo y comunicación
3. Veneblogs: ¿cómo son los blogs venezolanos?
Tipos de blogs: ese dato lo tengo en la página de veneblogs
Promedio de actualización
Drop out: cuántos han abandonado su blog
4. ¿Por qué debo tener un weblog?
Pensaba explicar cómo es la búsqueda de información en internet: gratuita, rápida de obtener, privada y de fácil acceso.
Después, el beneficio inevitable de la redacción frecuente.
Y finalmente, la idea de que Internet es un mundo paralelo:
-cada vez más la internet da noticias sobre el propio mundo de internet
-quien no tiene un espacio en inernet, no existe (para internet)
-cuando una persona o institución decide tener una web o un blog, "nace" al mundo de internet
(Si el público pide más, podría añadir...
Hipertextualidad: diseño modular
Interactivo: Flujo de información
Multimedia: textual + audiovisual
Metainformativo: Información visible e información oculta)
5. ¿Son los weblogs una nueva forma de periodismo?
Creo que la polémica sigue servida: ¿periodismo sin periodistas?
Nuevo concepto de periodismo colaborativo
Eventos cubiertos extensamente por los blogs
6. Conceptos clave de los weblogs:
Hacer un Post
Comentarios
Hacer Ping
XML y RSS
Administradores de contenido
7. Diferencias entre un blog y una página web personal
Oigo sugerencias

P.D. Ojalá pueda decir que lo más interesante de la charla fue fruto de los comentarios hechos a mi blog